La historia de nuestro isotipo

Nuestra historia a través de nuestra imagen

 

Con el paso del tiempo las empresas van adaptándose e incorporando novedades también en la imagen visual. En Scwuimac! hemos pasado por ese proceso de renovación de identidad visual pero manteniendo nuestra esencia, filosofía y valores de marca. 

 

Si bien actualmente hacemos un mayor uso del logotipo, también contamos con un isotipo que surgió al inicio de nuestro Proyecto. Este símbolo, entendible por sí mismo y representado por la figura de una persona, proyecta 4 elementos con los que todos los miembros del equipo nos sentimos identificados y que son intrínsecos a un buen Director de Proyecto:

El CORAZÓN

que nos ayuda a escoger el camino correcto

La flecha o el ESTÓMAGO

representa la decisión final que sale del nudo del estómago y es la que te hace crecer más rápido.

El sol

representando a la ENERGÍA  necesaria para poder alcanzar lo complejo 

El engranaje o la MENTE

la cual nos ayuda a enfriar el primitivo deseo de la inmediatez en las respuestas permitiendo la solución menos evidente. 

El isotipo, a pesar de no ser tan utilizado, tiene un significado completo y ha conseguido reflejar perfectamente y desde un inicio la filosofía de las personas de Scwuimac!

 

NUESTRO LOGOTIPO EN LA ACTUALIDAD

 

En lo que se refiere a nuestro logotipo, nace a raíz de un re-branding de la marca donde hemos querido mostrar nuestras el componente de sostenibilidad que tienen todos nuestros Proyectos y nuestra empresa. De este modo, partimos de los pinares de la zona para buscar una forma e inspiración dada por la naturaleza: la piña. Además, también incluimos en nuestro logotipo el color verde.

La importancia de la filosofía de un Proyecto así como de su historia es visible a través de cada elemento gráfico utilizado: colores, formas, tipografías, etc. Todo ello nos proporciona una idea de la marca que se encuentra detrás. 

 

En Scwuimac! escuchamos tu Proyecto y te acompañamos en las mejoras que quieras implementar dentro de tu organización. 

 

¿Hablamos?